La ruta jacobea atraviesa Castilla y León a lo
largo de 450 kilómetros que comienzan en Burgos, surcan Palencia y se encaminan a
Compostela desde la provincia de León. En su recorrido siembra Castilla y León de
señales y edificios románicos ligados a la cultura cristiana descendiente de Jerusalén.
Mágica y mística, la ruta jacobea discurre por tierras castellanas
envuelta en un halo de fe. El peregrino parte hacia el finis terrae romano en un viaje
guiado por las estrellas. La ruta jacobea atraviesa Castilla y León a lo largo de 450
kilómetros que comienzan en Burgos, surcan Palencia y se encaminan a Compostela desde
la provincia de León. En su recorrido siembra Castilla y León de señales y edificios
románicos ligados a la cultura cristiana descendiente de Jerusalén.
El Camino de Santiago se torna castellano en la localidad burgalesa de
Redecilla del Camino. La ruta hace alto en Villafranca, Montes de Oca, Burgos, Itero del
Castillo, Frómista, Carrión de los Condes, San Nicolás del Real Camino, Sahagún, Mansilla
de las Mulas, León, Astorga, Ponferrada y, finalmente, penetra en Galicia por el alto del Cebreiro.
El peregrino se adentra en la provincia de Burgos y el Camino
adquiere nuevos matices. Desde Castildelgado retoma su caminar hasta Viloria de Rioja,
patria de Santo Domingo de la Calzada, y Villamayor del Río. Los hitos románicos se
alternan con castillos, puentes, fuentes y hospitales de peregrinos. Uno de los puntos
clave en este primer tramo es Villafranca Montes de Oca, con su iglesia de Santiago
Apóstol y la ermita de Nuestra Señora de la Oca. El Camino se endurece hasta San Juan
de Ortega, donde cada equinoccio un haz de luz penetra en el templo e ilumina el capitel
de la Anunciación. Tras atravesar la Sierra de Atapuerca, el peregrino se dirige a
Santovenia y de aquí a la ciudad de Burgos, que lo recibe con su patrón, San Lesmes, y lo conduce a la Catedral.
Toma rumbo a Palencia. Una vez superado el Puente del Arzobispo,
aún depara el camino sorprendentes relatos de fe escritos en piedra y papel: la villa
de Castrogeriz, la ciudad fortificada de Itero del Castillo, campos de cereal, palomares
y caminos de sirga que fluyen paralelos al Canal de Castilla hasta Frómista. La senda
palentina se dirige a Carrión de los Condes y el Monasterio de San Zoilo.
La villa leonesa de Sahagún precede la llegada a la capital,
profusa en monumentos. El último tramo del Camino, tras abandonar Ponferrada, es
Villafranca del Bierzo. Poco después el peregrino comienza a ascender por las
faldas del pico Cebreiro y penetra ya en Galicia. Varios cientos de kilómetros
más allá lo espera el Monte del Gozo, desde el que se divisa Santiago.
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